Madrid, 11 del 12 de 2018
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Revista de Psicoanálisis

Ney Klier Padilha Netto
A violência do sexual e o impacto da pulsão de morte,
Appris, 2016

A violência do sexual e o impacto da pulsão de morteCon la conceptualización de la pulsión sexual, Freud inaugura una concepción original y ampliada de la sexualidad humana. A través de su extensa producción clínico-teórica, que va de fines del siglo XIX hasta mediados del siglo XX, establece un nuevo campo de trabajo e investigación. Desde entonces, el psicoanálisis constituye un polo generador de innumerables indagaciones, contribuyendo incesantemente a la constitución de nuevos saberes. A diferencia del instinto sexual, la pulsión sexual no se limita al repertorio de actividades de la sexualidad biológica, sino que constituye el factor primordial que impulsa toda la serie de manifestaciones psíquicas, encontrándose, por lo tanto, en el fundamento del aparato psíquico y de su funcionamiento. Al volverse excitaciones psíquicas, las excitaciones sexuales somáticas están acompañadas de equivalentes simbólicos y fantasías subyacentes. Así, a través de la sexualidad, Freud encuentra la llave maestra para tematizar el mundo representativo y, en consecuencia, las disfunciones que ocurren en ese mundo.


El principal objetivo de este trabajo es problematizar la noción de sexualidad en la obra freudiana, explorando los factores implicados en su génesis y su desarrollo. La significación del concepto de pulsión sexual y los problemas que trae son puntos rectores de nuestro estudio. Considerada como la fuerza constitutiva del psiquismo, la pulsión sexual fue explorada desde diferentes perspectivas. Las determinaciones e implicaciones de esas modificaciones traen consigo dificultades teóricas que atañen a la cuestión de lo sexual y de su relación con la alteridad.


El último dualismo pulsional propuesto por Freud – que opone Eros y pulsión de muerte- traza innumerables interrogantes, convirtiéndose en uno de los puntos más controvertidos de todo su recorrido. La libido, energía de la pulsión sexual, incorporada al conjunto de las pulsiones de vida (Eros), tendría la función de volver a la pulsión de muerte inofensiva. Ante esta perspectiva, al final de la teoría freudiana la sexualidad deja de considerarse como la fuerza desbordante, eminentemente perturbadora, que había definido a la pulsión sexual en los primeros esbozos de la teoría de las pulsiones.


Basándonos en Jean Laplanche y André Green, discutimos cómo conciliar, en la obra freudiana, los aspectos violentos y disruptivos de la sexualidad humana con su dimensión de ligazón inherente a Eros.

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